lunes, 16 de julio de 2012

CARDENAL COMÚN (Paroaria coronata)

Foto de Gustavo (lu7frb) Flickr
Los guaraníes lo llaman acá pitá (cabeza roja).

Mide 17 cm
Tanto el macho como la hembra no poseen diferencias marcadas de color. Los jovenes son similares a los adultos, aunque en lugar de rojo presentan un deslucido canela, el cual les durar'a mas de un año hasta llegar al rojo purpúreo del los adultos.

Es un ave de plumaje compacto, tiene el lomo de color gris acero; el pecho y el abdomen, blanco ceniciento; la garganta y la cabeza, rojo vivo, lo mismo que el penacho de suaves plumitas en que ésta termina. Una línea blanca separa el rojo de la cabeza del gris del lomo. El pico es casi recto, fuerte, con la particularidad de tener el maxilar superior que sobresale del inferior. Las alas son estrechas y puntiagudas y la cola, larga y cuadrada.

Movedizo, ágil y vivaz, es muy cantor. Su canto, en forma de gorjeos o silbidos, es fuerte y muy agradable, y se asemeja a los sonidos que brotan de una flauta. Este canto es mas claro y brillante en el macho que en la hembra.

Foto de Edwin E. Harvey - Flickr
Habita montes y zonas de vegetación arbustiva de las orillas de los ríos, arroyos o lagunas. Se lo halla solo, o en pareja o en pequeños grupos, a veces entremesclado con otras especies.

Para los cardenales del hemisferio Sur la época de cría o reproducción se inicia con la llegada de la primavera (promediando el mes de septiembre) y finaliza al concluir el mes de enero. En esta etapa se unen en parejas y allí, entre los dos, comienzan a construir su nido. Preferentemente, el lugar elegido para su instalación serán las horquetas y ramas de los árboles cercanos a ríos y arroyos. Con ramitas finas, palitos, raíces, cerdas, plumas y musgo entrelazados entre si, en pocos días quedará terminado un nido en forma de cuenco muy liviano y resistente.
En una temporada efectúan tres nidadas de entre dos y hasta cinco huevos cada vez, aunque lo normal son tres huevos. La incubación tiene una duración de 13 días y está a cargo de la hembra, mientras que el macho es el encargado de proteger y cuidar su territorio para que ningún intruso se aproxime al lugar. La alimentación de los pichones es una tarea ardua, compartida por la pareja.

Los cardenales no migran. Se alimenta especialmente de granos; pero come frutas, hortalizas, insectos y hasta carne.



Leyenda del Cardenal
(Calchaquí)

Hace mucho tiempo, cuando los Calchaquíes dominaban en Noroeste Argentino, Mamá Quilla (Luna) envió a su hija CHASCA para que ayudara a los hombres y les enseñara a sembrar y a aprovechar las hierbas como medicina para sus dolencias.

CHASCA llegó a la Tribu del bondadoso PUNQUILLO, quién la recibió con simpatía y agradecimiento y le dio a su propio hijo ANCALI como esposo. ANCALI ayudó a CHASCA a curar enfermos y extraer valiosas medicinas de las plantas de la región, con gran desagrado del MACHI (el hechicero) de la tribu, que hasta ese momento había ejercido la labor de curandero. Este, deseoso de venganza, invocó a ZUPAY (diablo) para envenenar al cacique, y pronto PUNQUILLO cayó enfermo de un misterioso mal que las artes y los conocimientos de CHASCA fueron insuficientes para curar. 

Al morir PUNQUILLO, el MACHI arengó a la tribu con falsas palabras: 
 
“CHASCA y ANCALI han causado la muerte de nuestro soberano -aseguró- para ascender al trono. Atémoslos en una elevada roca y dejémoslos abandonados”.

Así lo hicieron: maniataron a ambos jóvenes y los dejaron en un alto peñasco, mientras varios soldados y guerreros les apuntaban con agudas flechas.

CHASCA, al ver que ANCALI recibía en medio de su frente un certero flechazo, unió su cabecita morena a la de él y pronto la sangre de ANCALI tiñó la cabeza de ambos prometidos. Fue entonces cuando Mamá Quilla, compadecida de los jóvenes, los convirtió en dos pájaros de pluma grises azuladas y cabecita roja, a los que conocemos con el nombre de cardenales.


Otra versión en: http://www.temakel.com/leyendacalchaquidelcardenal.htm